El entrenador de perros más famoso de México nos aclara varias dudas

Darwin Angulo es una persona que ha dedicado su vida a los animales, en específico a los perros. Muchos lo conocen porque entrena a las mascotas de varios famosos y aparece seguido en la televisión; sin embargo, eso no es lo que lo hace tan especial. Si conocieras toda su trayectoria no dudarías en dejar a tu perro en sus manos. Además de ser disciplinado, ordenado y justo, Darwin tiene una capacidad especial para entenderse con los animales y eso, sin duda, es lo más importante en su profesión. Aquí su historia.

A Darwin siempre le encantaron los animales y la naturaleza. Cuando llegó la hora de escoger una carrera decidió estudiar medicina veterinaria. De hecho, él dice que como en su infancia tuvo tan pocos perros a lo mejor por eso tuvo cierta frustración y más ganas de dedicarse a ellos. Mientras estudiaba la licenciatura su gusto por los animales incrementó y comenzó a trabajar con un médico veterinario. Un día, éste le pidió que lo acompañara a un lugar de adiestramiento canino que en ese entonces era de los más conocidos. “Yo no tenía ni idea de lo que era eso. Cuando entré a la escuela vi que estaba muy bonita, impecablemente arreglada, los jardines en perfecto estado y los perros muy bien cuidados,” nos contó el entrenador emocionado, “después vi como uno de los asistentes manejaba a los perros, ellos obedecían a la orden, se sentaban o se echaban con señales. Fue justamente en ese momento cuando recibí un flechazo en el corazón. Ahí decidí dedicarme a adiestrar perros. Eso era lo mío, lo sentí desde que lo vi.”

El impacto fue tan grande que ese mismo día Darwin le pidió a su amigo veterinario que lo ayudara a entrar a trabajar a ese lugar aunque no le pagaran, lo que él quería era aprender. Y así fue. ¿Quién no acepta a un chavo con ganas de hacer las cosas y sin sueldo? Para el siguiente lunes Darwin estaba trabajando en la escuela para perros. Estuvo durante unos meses, desafortunadamente ahí no tenían muchas ganas de enseñarle, “yo aprendí de lo que observaba y así ha sido toda mi vida. No todos te van a decir sus secretos pero gracias a que soy muy observador he ido desarrollando mi propia técnica.”

Dejó ese trabajo y se dedicó a entrenar a los perros de sus amigos y familiares. Cuando se dio cuenta ya tenía muchos más clientes de los que se podía haber imaginado. Sin embargo, para él eso no era suficiente. Darwin sabía que si se quería dedicar a entrenar perros profesionalmente tenía que hacer dos cosas: primero dejar la carrera de médico veterinario y, segundo, salir del país para aprender más y volverse un especialista en el tema.

Darwin tuvo la oportunidad de irse a Estados Unidos dos años a aprender. Ahí colaboró con la policía y tomó, entre otros, un curso de detección de drogas. Cuando regresó a México empezó a trabajar con el gobierno y lo llamaron para ver unos perros que eran del Instituto Nacional de Ciencias Penales. Darwin se dio cuenta de que uno de esos era apto para ser adiestrado para detectar drogas y empezó a entrenarlo. Fue un boom. “Me fui a Europa para ver el apoyo que los perros podían dar a favor de la criminalística. Había una técnica muy interesante en Holanda que se llamaba identificación en línea de sospechosos. Básicamente consistía en que cuando había un acto criminal y se encontraba evidencia, ésta guardaba el aroma del delincuente y los perros tenían que identificar si el aroma del sospechoso y la evidencia coincidían.”

De allá se trajo a Cora (pastor holandés) y Max (pastor belga malinois), primeros perros de estas razas adquiridos por el Gobierno de México (1991). Posteriormente, dio origen oficial a la unidad canina del Instituto Nacional para el Combate a las Drogas y seleccionó el primer grupo de veinte pastores belga y holandés importados de este último país para ser adiestrados como detectores en México (1993).

Darwin Angulo dejó de trabajar para la policía e hizo otro viaje dentro de Estados Unidos donde aprendió lo que era el clicker, una herramienta para enseñar mediante refuerzo positivo de los animales. Es decir, para lograr que el perro repitiera una conducta o los comportamientos buscados se basaban en motivadores y ausencia de castigos.

Como cuando de recomendar se trata se debe de sugerir al mejor, platicamos con Darwin Angulo quien amablemente nos respondió varias dudas y nos platicó en qué anda ahora.
Darwin Angulo
Cuéntanos Darwin, ¿qué es lo que haces hoy en día?

Por ahora básicamente adiestro perros a domicilio por las mañanas y veo a algunos otros en mi negocio en las tardes. Anualmente organizo un congreso internacional para amantes del comportamiento animal.

¿Cuál es el método que usas?

Cuando regresé a México después de tomar el curso en Estados Unidos, la Federación Canófila me invitó a dar una demostración sobre lo que era el adiestramiento bajo el sistema positivo y fue un hitazo. A la gente le empezó a llamar mucho la atención porque antes lo que se lograba a base de jalones o collares de castigo ahora lo hacíamos con motivadores y premios. Cuando uno demuestra algo innovador, primero la gente lo rechaza, luego lo experimenta y finalmente lo acepta. Y así fue como ocurrió. Ese es el método que empleo hoy en día, los perros entienden claramente el mensaje que se les da.

Ahora en vez de trabajar con perros policía lo hago con perros domésticos, ellos cuentan con un gran olfato, lo pueden aprovechar y puede resultar muy entretenido para el dueño. Aplico las técnicas que conozco para que nuestros perros encuentren cosas por pura diversión como llaves, un control remoto, un billete, etc. Esto ejercita al animal física y mentalmente formando un vínculo muy interesante entre el dueño y él.

Mi fuerte es arreglar los problemas que existen entre la gente y sus perros dentro de su entorno. Además de que es lo que más me gusta hacer es donde mejor me pagan y eso, sin duda, es una buena motivación para mí. Entre semana veo muchísimos perros por eso, los fines de semana prefiero dedicarlos a mi vida personal y familia en lugar de entrar a competencias u otras actividades caninas como otros colegas hacen. Intento equilibrar mi vida.

¿Cómo te describes como entrenador?

Soy muy disciplinado, ordenado en mis métodos y en lo que debo de hacer. Me encargo de ser muy claro con mis perros, de ser justo. Pongo límites pero siempre evitando los gritos y los malos tratos, porque así no entienden ellos. No me considero una mala persona ya que me gustan los animales y la naturaleza. Me identifico con la gente que respeta a los seres vivos y a la naturaleza, creo que tenemos una mejor manera de ver la vida.

¿Te encariñas mucho con los perros que entrenas?

Claro que me encariño pero no con todos. Me encariño de muchas maneras: con los dueños, con los perros y hasta con las rutas que recorro cuando trabajo a domicilio. La verdad procuro no encariñarme mucho porque son demasiados y con los años vas aprendiendo a separar.

¿Entrenas solo a perros que se portan mal?

No necesariamente. También hay cosas que a los perros les gusta hacer, hay que detectar eso y darles ese gusto. Siempre se deben de aprovechar las cualidades o virtudes que tiene cada uno. Por ejemplo, los perros inquietos son mis favoritos porque tienen motivaciones. Es de suma importancia saber discernir entre qué es lo que más le gusta hacer a un perro, lo que le da más flojera y qué es lo que mejor puede realizar el perro inquieto para así aprovecharlo a nuestro favor.

Me imagino que tú tienes perros…

Tengo un cocker spaniel y un pastor belga malinois. El cocker es más de compañía y es muy simpático pero el pastor belga es mi raza favorita. Cuando yo llegué a Estados Unidos, esta raza empezaba a ponerse de moda aunque todavía me tocó el final de lo que era el pastor alemán como perro policía por tradición. Ahora lo es el pastor belga malinois. Es muy similar al pastor alemán pero más ligero, de pelo más corto, color mostaza, con hocico negro, requiere de mucha actividad y siempre está dispuesto a aprender algo nuevo con tal de obtener lo que le gusta.

¿Cuánto tiempo te tardas en entrenar a un perro?

Depende del perro y del tipo de adiestramiento. Te puedo decir que para lo que me pide la gente en general son aproximadamente seis semanas. Para que un perro ya especializado quede bien en algún terreno, llámese policía o demás, pueden ser de tres hasta seis meses.

Darwin Angulo
¿Te gusta involucrar al dueño en el entrenamiento?

No es que me guste es que tiene que ser así. El dueño debe de involucrarse en el adiestramiento para que funcione porque de la otra manera el perro solo me obedecería a mí. Quien me contrata es el dueño y con base en los problemas que tiene él con el perro le dejo ciertas tareas y actividades para que finalmente éste se adapte a la disciplina o las costumbres que existen dentro de casa. Todas las familias son distintas, a algunas, por ejemplo, no les gusta que su perro se suba al sillón y hay otras, en cambio, que sí lo permiten. Yo pongo las bases de acuerdo a las reglas de cada casa. Repito, es indispensable que el dueño se involucre ya que el perro se da cuenta perfectamente bien cuando una persona sabe o no pedirle las cosas. Lo mejor, de hecho, es que el dueño aprenda a adiestrar a su perro desde un inicio.

¿Cualquier perro por más consentido o mal acostumbrado que esté se puede adiestrar?

Por supuesto, siempre y cuando seamos claros con el lenguaje que utilicemos con él. Por eso los motivadores, como la comida, son una gran herramienta. Los perros descienden de los lobos y ellos antes llevaban a cabo una serie de estrategias y comportamientos junto con toda su jauría para poder cazar una presa. Ahora, algo similar ocurre con nuestros perros, que ya no son lobos, pero tienen que cumplir con ciertos comportamientos para poder obtener lo que nosotros llamamos un premio. De esa manera los vamos manejando y el perro con base en repeticiones va a entender lo que finalmente nosotros buscamos que aprenda.

¿Cuál es la raza mejor portada?

No hay raza mejor portada, cada perro es un individuo diferente y por más que te hablen sobre razas “muy necias”, cada perro necesita un método diferente que otros. Simplemente hay que sentirlos y entenderlos para saber cómo lograr que nos pongan atención; una vez obtenida ésta, su proceso de aprendizaje ha comenzado.

Otra cuestión es que no todos los perros nacieron para ser adiestrados, depende de que perro sea y para qué lo quieras. Por ejemplo, un perro que vive en un rancho no necesita un programa de adiestramiento básico ya que al estar libre se va adaptando más fácil a las actividades con su manejador. Lo que buscamos con un perro de ciudad no es lo mismo que buscamos con un perro de campo.

¿Cuál es el perro más difícil de adiestrar?

El perro más difícil de adiestrar es el perro que está abandonado porque no tiene una disciplina de convivencia dentro y fuera de casa, entonces no sabe lo que debe o no cumplir. Los más fáciles son los perros de familia que conviven y se les pone un límite cuando rompen alguna regla, de esta manera, el perro se siente tranquilo y se reducen ansiedades.

Darwin Angulo
¿Cuál crees que sea el error más común que cometen todos los dueños?

Abandonarlos. El error es que muchos tienen sus actividades y quieren al perro para que los reciba cuando llegan a casa. Mientras tanto los que sufrimos somos los adiestradores porque tenemos que encargarnos de que el cachorro no se llene de ansiedad en todo ese tiempo que está solo. Cualquier niño se desespera o se angustia de estar sin compañía. Por eso cuando son cachorros, al no tener con que ocuparse, destruyen cosas. Los perros emplean su hocico para conocer y experimentar accesorios novedosos, así como los niños emplean las manos para conocer y desarmar objetos. Para que un perro cumpla y obedezca no basta con un adiestramiento básico sino entender los modales de cada familia para lo cual es necesario que el dueño se aplique e interactúe durante las actividades cotidianas de cada día.

¿Qué perro me recomendarías comprar si tengo hijos?

Muy buena pregunta. Habría que tomar en cuenta la edad de tus hijos, que tantas actividades tienen y si son una familia tranquila o con mucho movimiento. Yo recomiendo un perro alegre, sin miedos y sociable. ¿Cómo le haces para escogerlo? Cuando un cachorro o perro adulto te vea llegar y se acerque a ti, moviendo la colita y jadeando relajadamente porque quiere caricias, ese es el indicado para tu familia.

Ojo, si tienes niños muy chiquitos y te encontraste con un labrador que es sociable pero muy juguetón ten cuidado. Después de un tiempo los niños no lo van a aguantar porque les va a brincar en todo momento. Recordemos que los perros crecen más rápido que los niños, por eso para familias con hijos pequeños recomiendo un perro de raza chica o media. Con perros sin raza observar su grado de actividad, tamaño y buen carácter. En el caso de perros de raza será importante observar su característica genética para lo que fue originado y que no se contraponga al tipo de vida al que se pretende adaptar con su nueva familia.

¿Qué pasa si el perro y el dueño no tienen conexión?

Si no existe una conexión entre ambos es porque no hay una real convivencia o diversión entre ellos; por lo tanto, será complicado que un perro obedezca instrucciones o mensajes de su dueño. No bastará con mandar al perro a un curso de obediencia y esperar que a su regreso solamente al “mencionar“ instrucciones éste las ejecute de inmediato. Si no existe esa conexión y antecedentes de diversión con límites, el perro simplemente ignorará al dueño y se irá con quien más ha convivido durante cada día que, en muchas ocasiones, son los ayudantes de la casa.

¿Qué consejo le darías a todas las personas que tienen un perro?

Que no sean tan exigentes con ellos y que no piensen que son militares o robots. Hay que darles libertad pero también ponerles límites. Pueden consentirles lo que gusten pero sin humanizar tanto y poniendo altos. El mejor consejo que les podría dar es que acudan a un profesional en quien puedan confiar y que sientan que lo que comenta tiene lógica y que, aunque los dueños no sepan mucho de perros, el profesional demuestre lo que dice. No permitir ningún tipo de maltrato y que no se crean comentarios como el que “todo perro debe pasear siempre del lado izquierdo, sin distraerse y sólo poniendo atención al dueño” ya que esa es una ideología muy antigua. Nunca olvidar que hay que dejar que los perros se comporten como tales y entender que no hablan nuestro idioma por lo que no tenemos derecho a maltratarlos gritándoles “para que entiendan” o dando manazos para “que sepan lo que hizo mal” ya que así no entenderán.

Si quieres saber más sobre Darwin y sus entrenamientos síguelo en su cuenta de Instagram

TE PUEDE INTERESAR: Cinco de los mejores albergues para adoptar mascotas en la CDMX

No hay Comentarios

¡Escríbenos!

Your email address will not be published.